Hoja de Ruta Hacia la Certificación B Corp
Sigue nuestro camino hacia la certificación B Corp y mantente al día de nuestros avances.
¿Qué es B Corp?
La Certificación B Corp reconoce a las empresas que utilizan su actividad empresarial como una fuerza para el bien. Las empresas certificadas B Corp cumplen estándares rigurosos de desempeño social y ambiental, transparencia y rendición de cuentas. Esto demuestra que el éxito empresarial no solo puede medirse por los resultados financieros, sino también por el impacto positivo generado para las personas y el planeta. Mediante la mejora continua y una toma de decisiones centrada en las partes interesadas, las B Corps contribuyen a construir una economía más inclusiva, equitativa y regenerativa.
Siete Áreas de Impacto
Propósito y Gobernanza de las Partes Interesadas
En ISIFARMER, nuestro propósito no es una declaración que acompaña al negocio: es el negocio. Existimos para democratizar el emprendimiento urbano y acelerar la inclusión social, permitiendo que personas de entornos vulnerables lideren granjas verticales de alta tecnología en espacios urbanos infrautilizados.
Nuestros socios han hecho ese propósito jurídicamente vinculante. Han aprobado por unanimidad la modificación de nuestros Estatutos Sociales para comprometer a la Sociedad con la generación de un impacto social positivo y para exigir que los administradores tengan en cuenta, en cada decisión, los intereses de las personas trabajadoras, los clientes, los proveedores, las comunidades y el medio ambiente, y no solo los de los socios.
Hemos identificado y mapeado 43 partes interesadas en seis grupos, y nos relacionamos con ellas mediante mecanismos definidos que siguen los principios de inclusividad, materialidad y capacidad de respuesta del Estándar AA1000 de Involucración de Partes Interesadas. Lo que escuchamos llega a las decisiones en dos momentos fijos: la Revisión de Impacto trimestral, dirigida por el Director de Impacto, y la Revisión Anual de Propósito y Desempeño, en la que el Administrador Único, como máximo órgano de gobierno, examina el avance frente a nuestros diez KPI, nuestro desempeño social y ambiental, y cómo los intereses de las partes interesadas han influido en nuestras decisiones.
Cualquier persona afectada por nuestra actividad puede plantear una inquietud a través de nuestro Procedimiento de Reclamaciones, que es público: de forma anónima mediante formularios en línea bilingües, por correo electrónico, en persona, por correo postal o a través de alguien de su confianza. Acusamos recibo de toda inquietud en un plazo de cinco días laborables y aspiramos a comunicar el resultado en un plazo de 30 días. Ninguna persona que plantee una inquietud de buena fe sufrirá consecuencia alguna por haberlo hecho.
Lee nuestro Procedimiento de Reclamaciones
Trabajo Justo
ISIFARMER es un equipo pequeño, y la mayoría de las personas que hoy lo construyen lo hacen como fundadores, colaboradores, voluntarios y estudiantes en prácticas universitarias, más que como personal en nómina. Lo tratamos como un hecho que hay que abordar, no como un detalle que conviene pasar por alto: formalizar el empleo a medida que crecemos es uno de nuestros diez KPI, con un 25% del equipo con contratos alineados con el trabajo justo en nuestro año base 2026 y un objetivo del 100% para 2030.
Mientras tanto, nuestros compromisos no dependen de la situación contractual. Nuestro Procedimiento de Reclamaciones, nuestra Política JEDI y nuestra Política de Accesibilidad se aplican a todas las personas que trabajan con nosotros —incluidas las personas en prácticas, voluntarias y colaboradoras sin contrato laboral formal— y todas las políticas y materiales de formación están disponibles en español y en inglés, para que el idioma no excluya a nadie.
Toda persona que se incorpora conoce nuestro propósito, nuestra hoja de ruta 2030 y las normas de conducta que esperamos antes de asumir responsabilidades. Pedimos su opinión y actuamos en consecuencia, y cualquiera puede plantear una inquietud sin temor a represalias.
Preferimos describir el entorno de trabajo que realmente tenemos, y mostrar lo que estamos cambiando, antes que describir uno que aún no hemos construido.
Justicia, Equidad, Diversidad e Inclusión
La justicia, la equidad, la diversidad y la inclusión no son añadidos a la misión de ISIFARMER: son la misión. Existimos para abrir el emprendimiento agrícola a personas que han quedado fuera de él.
Nuestra Declaración de Compromiso JEDI, pública y aprobada por nuestro máximo órgano de gobierno, nombra a las personas ante las que somos especialmente responsables: personas con discapacidad intelectual, mujeres supervivientes de violencia de género y de trata, y personas jóvenes con trayectorias educativas o laborales interrumpidas. Desarrollamos nuestros programas ISI-Impact con entidades del tercer sector, entre ellas la Fundación Down Madrid, y diseñamos nuestra formación, nuestra tecnología y nuestros equipos en función de los distintos puntos de partida de las personas que los utilizan.
Somos especialmente responsables ante nuestros agricultores urbanos y ante las personas voluntarias y colaboradoras de nuestro equipo, porque son quienes tienen menos poder para influir en nuestras decisiones o para elegir una alternativa. Diseñamos nuestras prácticas pensando primero en sus necesidades.
Mantenemos guías de lenguaje inclusivo en nuestros dos idiomas de trabajo: una para las comunicaciones internas y otra para las comunicaciones y los contenidos externos. También estamos evaluando el grado real de accesibilidad de nuestra plataforma, nuestros equipos y nuestra formación, a partir de las aportaciones de las personas que los usan. Esa evaluación está en curso, no terminada, y publicaremos sus conclusiones, incluidas las barreras que aún no hemos resuelto.
Cualquier persona puede plantear una inquietud sobre equidad o inclusión a través de nuestros canales de reclamación, de forma anónima si así lo prefiere.
Lee nuestro Declaración de Compromiso JEDI
Acción Climática
ISIFARMER apoya la ambición global de limitar el calentamiento a 1,5 °C por encima de los niveles preindustriales, en línea con el Acuerdo de París. Una versión simplificada de nuestro Plan de Acción Climática está publicada y disponible para cualquier persona.
La agricultura en entornos controlados forma parte de la respuesta a un sistema alimentario expuesto al cambio climático: desliga la producción del clima y del suelo, elimina los pesticidas y reduce la distancia entre el cultivo y el plato a unas pocas manzanas. Pero no está libre de emisiones, y así lo decimos. Su huella se concentra en la electricidad comprada, y cultivar en interior consume más energía que cultivar en campo. Mostramos esa contrapartida, y no solo la cara favorable.
Nuestra primera línea base medida, obtenida de 20 facturas de proveedores correspondientes a junio de 2025 – junio de 2026, es de 6.052 kWh de electricidad y 50 m³ de agua. Toda la electricidad que compramos está certificada como 100% renovable mediante Garantías de Origen, y lo está desde junio de 2025, por lo que nuestras emisiones de Alcance 2 basadas en el mercado son nulas. Reportamos siempre juntas la cifra basada en el mercado y la basada en la ubicación, y nunca describimos nuestras operaciones como «cero emisiones» apoyándonos únicamente en la cifra basada en el mercado.
Nuestro plan fija cinco objetivos: completar un inventario de gases de efecto invernadero de cribado para mediados de 2027 y repetirlo anualmente; mantener el 100% de electricidad renovable certificada en todos los puntos de suministro que controlamos; evaluar las prácticas climáticas y de sostenibilidad de nuestros proveedores principales; publicar un informe anual de progreso climático a partir de 2027; y hacer un seguimiento trimestral del consumo de agua y de la reutilización en circuito cerrado. Todavía no hemos fijado un objetivo de reducción de emisiones, porque solo tendremos una imagen completa de nuestras emisiones tras el primer inventario completo.
Lee nuestro Plan de Acción Climática
Derechos Humanos
Respetar los derechos humanos es la responsabilidad básica de cualquier empresa: evitar dañar a las personas a través de sus propias actividades y contribuir a reparar los daños vinculados a ella por sus relaciones comerciales. Es previa al impacto positivo que aspiramos a generar, y la asumimos plenamente.
Nuestra Declaración de Compromiso con los Derechos Humanos, que es pública, nos compromete con los Principios Rectores de las Naciones Unidas sobre las Empresas y los Derechos Humanos, con la Carta Internacional de Derechos Humanos —la Declaración Universal y los dos Pactos que la acompañan— y con la Declaración de la OIT relativa a los Principios y Derechos Fundamentales en el Trabajo. Se aplica a nuestras propias operaciones y a nuestras relaciones comerciales en toda la cadena de valor.
Las cuestiones más relevantes para nosotros son unas condiciones de trabajo y una retribución justas y transparentes; la igualdad, la no discriminación y la inclusión, con especial atención a las personas con mayor riesgo de exclusión; la ausencia de trabajo forzoso y de trabajo infantil, sobre todo en nuestra cadena de suministro; la seguridad y la salud laboral en nuestras instalaciones de cultivo; la libertad de asociación; y la privacidad de las personas cuyos datos tratamos.
Nuestra diligencia debida es proporcional a nuestro tamaño y se apoya en cifras reales. Evaluamos los impactos en derechos humanos y en el medio ambiente de nuestras tres decisiones de compra más relevantes entre junio de 2025 y junio de 2026 —alrededor del 55% de todo nuestro gasto con proveedores —, identificadas a partir de nuestros registros contables y no estimadas. No detectamos impactos adversos reales, e identificamos un riesgo genuino en la mano de obra de construcción y en los servicios externalizados de limpieza y seguridad del mercado que nos acoge. Reconocemos con franqueza que nuestra capacidad de influencia sobre los contratistas de un mercado municipal compartido es limitada, y hemos definido nuestras acciones en consecuencia.
Cualquier persona puede plantear una inquietud sobre derechos humanos a través de nuestro Procedimiento de Reclamaciones, diseñado conforme a los criterios de eficacia del Principio Rector 31 de las Naciones Unidas. Cuando causemos o contribuyamos a un daño, repararemos o cooperaremos en su reparación.
Lee nuestro Declaración de Compromiso con los Derechos Humanos
Gestión Ambiental y Circularidad
Medimos nuestro impacto ambiental antes de describirlo. Entre junio de 2025 y junio de 2026, nuestro primer año de operación, registramos 6.052 kWh de electricidad y 50 m³ de agua de red a partir de facturas de proveedores con contador, frente a 676 kg de producto cosechado.
El agua es donde nuestro modelo aporta más. Nuestro sistema hidropónico funciona en circuito cerrado: estimamos que alrededor del 96% del agua del sistema se recircula y se reutiliza, y captamos únicamente 50 m³ de agua de red nueva al año. Ese porcentaje se calcula a partir del caudal nominal de nuestra bomba y no se lee de un contador, por lo que lo publicamos como una estimación en un rango de 93–96% e instalaremos un caudalímetro para afinarlo.
Nuestros residuos son estructuralmente bajos por la forma en que vendemos. Los microgreens salen del hub vivos en sus bandejas de cartón, de modo que la bandeja, el sustrato de cultivo y las raíces se van con el producto. Lo que el propio hub descarta —envases de entrada, bolsas de semillas y sustrato de lotes fallidos, en torno a 218 kg el año pasado— va a los contenedores de reciclaje del mercado, por lo que prácticamente nada acaba en vertedero. No generamos residuos peligrosos, porque cultivamos sin pesticidas. Estas cifras de residuos son estimaciones del primer año basadas en el volumen de recogida, y estamos pasando al pesaje.
La energía es la contrapartida honesta del cultivo en interior, y no la presentamos de otro modo. Compramos electricidad 100% renovable certificada, no generamos energía in situ y hacemos seguimiento de la energía por kilogramo cosechado —unos 8,95 kWh— como la medida que mostrará si mejoramos a medida que crecemos.
También ponderamos el impacto ambiental cuando compramos: evaluamos cada año nuestras compras más relevantes y damos preferencia a materiales reciclables y de menor impacto a medida que aumentan nuestros volúmenes.
Asuntos Públicos y Acción Colectiva
ISIFARMER no ejerce actualmente actividades de lobby, y así lo declaramos públicamente. No buscamos influir en la legislación, la regulación ni en las decisiones de política pública —ni de forma directa ni a través de intermediarios— en ningún nivel de gobierno, y no realizamos contribuciones económicas ni en especie a partidos políticos, candidatos o campañas.
Sí nos relacionamos con instituciones públicas, y somos claros sobre la diferencia. Los acuerdos por el espacio del mercado municipal que acoge nuestro hub, las solicitudes a programas de financiación pública, el cumplimiento ordinario de la normativa y las respuestas informativas a consultas públicas no son intentos de influir en decisiones públicas. Nuestra Política de Lobby Responsable define ese límite por escrito y está publicada en nuestra página web.
Aunque hoy no ejercemos lobby, hemos publicado la política completa y no una simple declaración, de modo que el marco existe antes de ser necesario. Nos compromete a ejercer lobby únicamente cuando contribuya a un impacto positivo en la sociedad o el medio ambiente, a fundamentar cualquier posición en datos fiables o científicos, a una tolerancia cero frente a la corrupción y el soborno, y a revisar las posiciones públicas de toda asociación a la que nos incorporemos. Nuestro Administrador Único es la única persona que puede autorizar una actividad de lobby o una contribución política, y toda decisión queda registrada en nuestro Registro de Actividades de Asuntos Públicos, que actualmente recoge una revisión sin actividad que declarar.
Donde sí actuamos de forma colectiva es en la investigación y las alianzas. Entre 2024 y 2025 participamos en una asociación Erasmus+ junto a la Association for Vertical Farming, Edugarden gUG, la Fundación Down Madrid y la Universidad Politécnica de Madrid, para analizar si los métodos basados en el juego pueden hacer accesibles temas complejos de sostenibilidad a personas adultas, incluidas personas con discapacidad intelectual. Acogimos la reunión de Madrid, dirigimos un taller práctico con seis participantes del programa Focus Labora de Down Madrid y rediseñamos partes de nuestra formación ISI-Campus a partir de los hallazgos de la investigación, entre ellos que la gamificación complementa la formación técnica práctica en lugar de sustituirla.
Lee nuestro Política de Lobby Responsable
